Mis pasos son lentos. Lo sé. Pero me acompañan los sueños, los creados con cimientos de intenciones. Si bien, el desaliento (la mueca) apareciera con el propósito de frenar mi ritmo, lo ignoraré y continuaré. Así pues, pese a no saber donde está la meta, miraré hacia el horizonte para proseguir mi rumbo: la vida.

miércoles, 22 de agosto de 2018


Yo creía que con el tiempo y lo aprendido…las canas, la edad, me darían sabiduría. Sobre todo, que tendría muchos amigos entre otras muchas cosas. La amistad, que tesoro.  Sin embargo, estaba equivocada. Triste conclusión querido mundo. Pero en realidad no le echo la culpa a nadie, sino a mí, a mí sola, porque también, como unos cuantos, estoy tremendamente intoxicada.

martes, 10 de julio de 2018


Hay veces que uno deja de ser persona y pasa a ser circunstancia. Cuando eso ocurre, como es mi caso, no me reconozco del todo. Entonces, me entra la duda si los demás también perciben esa metamorfosis. Y si eso fuera así, pido disculpas por mis ausencias, por mis cambios de humor, por mi poca paciencia. Pero es lo que toca ahora. El deber por encima de todas las cosas y eso, por un lado me reconforta, pero por otro, confieso que me inquieta, por si el tiempo quiebre las cosas y nada sea ya como antes. Solo me queda tomar fuerzas para continuar en ese sendero de responsabilidad.
Espero regresar algún día a Cande, la de siempre. Quién sabe si puede que sea mañana mismo.
Feliz verano.

viernes, 22 de junio de 2018


De pronto recuerdas las distancias de los antiguos caminos. Las rutas de sinuosos desniveles que mis pies saboreaban. Dejas atrás el tiempo en que los amigos entre risas abrazaban la alegría. Atrás queda los verdes, los ocres, los azules y blancos. Gama de colores que mi retina saboreaba como un helado cremoso, casi derretido entre mis manos.
Cuando reposo, cuando me detengo aparecen esos relámpagos de imágenes.
Es la nostalgia.
Pero no sería Cande si no remontara, si no flotara emergente como una frágil pompa de jabón.
Porque a veces se siembra tempestades, pero también a veces campos de trigo.
Entonces...Pirineos?

martes, 12 de junio de 2018


EL BORRADOR OLVIDADO
Fue como un relámpago, como un fogonazo dentro de mí.
¿Has perdido el borrador?
Sí, se me quedó olvidado en una pequeña repisa de un escaparate. Absurdo; Por fuera de la tienda de chinos, esa que encuentras de todo y yo, por eso de llevar la contraria queriendo o sin querer lo extravío. Alguien pasó y se chifló de mi manoseada carpeta naranja ¿Te lo crees? ¿Quién quiere unos garabatos de líneas? No había pasado muchos minutos y ya no estaba. Esos capítulos corregidos con inspiración y éxito, que no creo que recupere espacios tan brillantes otra vez.
Te digo, fue raro el estado en que me encontré inmediatamente después de recobrar la conciencia de lo ocurrido.
Imperdonable.

domingo, 13 de mayo de 2018



Nunca un puñado de palabras me había despertado tanta verdad. “En los momentos difíciles es donde encontrarás a las verdaderas personas”

Él pasa desapercibido, callado y a veces incluso parece insociable. Le cuesta sonreír abiertamente y más aún hablar. Los canarios habláis mucho, suele decir con cariño y asombro.  Es cierto que es de pocas palabras, pero como aparezca un tema que le apasione, entonces se transforma en un orador innato. Los que ya le conocemos sabemos que detrás de él aparece un buen amigo, noble y sincero. Sin ir más lejos, ayer me dijo mi hermana Ángeles corroborando mis palabras. Qué suerte has tenido, y él, claro.
Ahora, que el destino me ha puesto a prueba y mi tiempo ya no es del todo mío sino del deber que me corresponde, solo tengo palabras de agradecimiento, porque es sencillamente BUENA PERSONA.

domingo, 22 de abril de 2018





Muchas veces, más de las que quisiera se me ha escapado la amistad.
La buena gente, supongo, como si fuera agua en mis manos y se escurriera entre los dedos sin poder hacer nada. Después me viene la duda si no sé juntar bien los dedos, incapaz de unir lo suficiente para que no se destile. Pensé también que recojo mucha y no es la cantidad sino la calidad del agua lo que hay que tener en cuenta. Agua, agua cristalina, pero no es transparente; tiene colores. En mi caso, la mano, de un ocre suave, con líneas y arrugas, con alguna pequeñísima cicatriz y no, no hay pecas. Tal vez no deba poner las dos manos en forma de cuenco, sino una, y la otra saludar cordialmente.
Mis manos que no sujetan el agua y no sé, pero ya no me importa, la sed es poca y sé, aguantarla.

sábado, 14 de abril de 2018


− ¿Rguez.?
− Sí. Rguez.
Así comenzó una conversación con una amiga refiriéndose a mi firma. Le expliqué que venia de chica, cuando miraba la de mi padre. No había más explicación. A raíz de eso me vino a la mente mi segundo apellido, desterrado desde ese entonces. Según los entendidos eso significa que quiero más a mi padre que a mi madre. Ahora no voy a analizar esa parte porque no toca y quiero a mi madre, por supuesto. Lo que quiero honrar es el apellido Izquierdo, porque forma parte importante de mi vida: mis primos, mis tíos… los recuerdos,  lo vivido lo guardo con tanto cariño que hoy quiero airearlo, aunque siga firmando Rguez.
Los Izquierdos son y serán mi otra mitad de mi persona.