Hacía tiempo que una
palabra no me asaltaba de bonita o curiosa. Ya echaba de menos esa sensación de
descubrir o rememorar. Rebuscando para una frase, apareció ella. Bulla. Apenas
se escucha por pequeña, pero de un significado enorme. Bulla, bella, aunque a
muchos le dé dolor de cabeza.

Mis pasos son lentos. Lo sé. Pero me acompañan los sueños, los creados con cimientos de intenciones. Si bien, el desaliento (la mueca) apareciera con el propósito de frenar mi ritmo, lo ignoraré y continuaré. Así pues, pese a no saber donde está la meta, miraré hacia el horizonte para proseguir mi rumbo: la vida.
martes, 27 de noviembre de 2018
viernes, 16 de noviembre de 2018

Queda unos minutos para empezar la jornada con la sensación agradable que el barrio de mi trabajo es parte de mi historia.
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