Y ahí siguen, acumulando
polvo y años. En la estantería de libros y recuerdos. Los dos bien colocados el
uno junto al otro y se ríen, no han dejado de hacerlo. Hoy los miré, pasé a su
lado y me paré a verlos con envidia sana o no sana. Pensé en silencio. La felicidad que esas
pequeñas figuras ofrecen y cuando ya no esté, ellos
seguirán riendo y acumulando polvo.

Mis pasos son lentos. Lo sé. Pero me acompañan los sueños, los creados con cimientos de intenciones. Si bien, el desaliento (la mueca) apareciera con el propósito de frenar mi ritmo, lo ignoraré y continuaré. Así pues, pese a no saber donde está la meta, miraré hacia el horizonte para proseguir mi rumbo: la vida.
viernes, 30 de junio de 2017
domingo, 18 de junio de 2017
¡Eh plástico!
No conseguirás
ahogarme. Saldré adelante en este feo lugar que me tocó nacer. Solo tengo que
afianzar las raíces entre las baldosas de cemento; mis hojas desplegarlas
para que puedan ver el sol; ladear mi diminuto tronco lo suficiente para que la
lluvia me moje. Lo que no sabes indeseable y transparente enredadera, es que no
me asfixias, todo lo contrario, me protege del viento.
Y aunque no es tu deseo, seré una hermosa flor.
martes, 13 de junio de 2017
Lo miré fijamente por ver
si sus ojos se tornaban azules, o verdes como su piel. Por si aparecía una
amplia sonrisa de esmaltados dientes. Sin pestañear deje mi bolso en el suelo
con cuidado para no alarmarle y seguí mirando por si en algún momento
ocurriera. Tomé asiento cerca del borde sin mover el agua, no quería asustarlo
y con los pies cruzados esperé un rato con la respiración controlada, por si mi
aliento perturbara su placentero reposo. Aguardé un poco más sin querer
desesperar y le observé con más detenimiento por si aparecía el cabello negro o
dorado, los amplios hombros, los musculosos brazos o la piernas. Me miraba inmóvil.
Su verde aspecto, su cama verde y verdoso estanque no mostraron la intención de
cambio. Me alejé con el mismo ánimo que llegué, pero con la falda sucia y
las piernas adormiladas.
No recuerdo el cuento.
¿Tenía que darle un beso?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)